Flora:
Conocimiento sobre las plantas y
flores que habitan en la Sierra
La Sierra de Zapalinamé alberga un total de 2,522 especies vegetales registradas, gracias al esfuerzo de sus guardaparques, así como de científicos y estudiantes colaboradores. De estas, 1,147 corresponden a plantas, de las cuales 1,140 son vasculares, lo que representa poco más del 36% del total de especies registradas en Coahuila.
Entre la flora también se incluyen plantas no vasculares, como musgos y
hepáticas, así como algas verdes, de las cuales se han registrado ocho especies.
Además de las plantas, las algas y las cianobacterias —aunque no pertenecen al
reino Plantae— también realizan fotosíntesis, lo que a menudo genera confusión
en su clasificación. Mientras que las algas pertenecen al reino Protista, las
cianobacterias son parte del reino Bacteria. En la Sierra de Zapalinamé se han
identificado siete especies de algas pardas y dos especies de cianobacterias.
Cianobacterias
Existen una gran variedad de organismos que normalmente trataríamos como plantas, sin embargo, no lo son. Entre ellos están las cianobacterias y las algas pardas, las cuales ambas pertenecen, cada una a un reino aparte, Bacteria y Chromista, respectivamente. Las cianobacterias son casos muy especiales de bacterias, que anteriormente estaban clasificadas como algas; sin embargo, al ser organismos procariontes (cuyas células carecen de núcleo), no entran dentro de esta clasificación, pero, al igual que las plantas, obtienen su energía a través de la fotosíntesis.
COLONIA DE NOSTOC. (Nostoc commune)
ALGA PARDA. (Fragilaria)
En la Sierra de Zapalinamé se identifican dos especies, siendo la más reconocible Nostoc commune, que forma colonias gelatinosas y de color verde azulado, especialmente durante la temporada de lluvia. En condiciones adversas, puede permanecer latente hasta que se presente la humedad. Este organismo tiene la capacidad de fijar nitrógeno directamente de la atmósfera, lo que lo convierte en un componente crucial en el ciclo de reciclaje de nutrientes. El reino Chromista comprende un grupo diverso de organismos eucariontes (cuyas células poseen núcleo), que pueden ser unicelulares o pluricelulares, muchos de los cuales contienen plástidos fotosintéticos. Entre ellos se encuentran las algas pardas, que incluyen a las diatomeas.
Las diatomeas son ecológicamente significativas, representando una parte considerable de la biomasa terrestre y generando entre el 20% y el 50% del oxígeno del planeta. En la Sierra de Zapalinamé se conocen siete especies, cuya presencia ha sido documentada gracias al estudio de Torres Muñiz, A. (1998) sobre la comunidad planctónica y bentónica en el arroyo Los Chorros, Arteaga, Coahuila, México.
El papel crucial de las
briofitas en la conservación
Plantas no vasculares
Las plantas no vasculares incluyen un amplio grupo que, como su nombre indica, carecen de un sistema vascular compuesto por xilema y floema. En su lugar, presentan tejidos más simples para el transporte de agua y nutrientes. Este grupo se divide en dos categorías: briofitas y algas verdes.
Las briofitas son plantas terrestres que se agrupan en tres subcategorías: • Musgos • Hepáticas • Antóceros Aunque las briofitas son pequeñas y a menudo pasan desapercibidas en los inventarios florísticos, su importancia ecológica es indiscutible, ya que retienen la humedad del suelo; algunas especies son capaces de retener hasta 20 veces su peso en agua.
MUSGO DEL GENERO SYNTRICHIA CON PLÁNTULAS DE ABETO. (Abies vejaris)
En algunas regiones de México, también tienen un valor
económico, ya que se recolectan durante la temporada
decembrina para la decoración de nacimientos, lo que causa un
daño significativo al ecosistema, ya que la extracción de musgo
deja el suelo expuesto a la erosión y elimina las semillas de árboles
que podrían repoblar el bosque.
En la Sierra de Zapalinamé se han registrado al menos tres
especies de musgos y dos hepáticas. La escasez de información
disponible dificulta la investigación sobre este grupo de
organismos, por lo que es fundamental establecer alianzas para
generar información local sobre estas plantas.
HEPÁTICA COMÚN. (Marchantia polymorpha)
El término alga es, sin duda , uno de los términos más discutidos en la biología, el cual, taxonómicamente hablando, prácticamente carece de utilidad, es más bien, un término paraguas bajo el cual se agrupan una serie de organismos que pueden tener características similares en apariencia, pero que realmente no están emparentados en lo absoluto. Entre ellos están las llamadas algas pardas, que pertenecen al reino (Chromista); las algas rojas, pertenecientes al reino Plantae, Filo Rhodophya; y las algas verdes, que también se encuentran dentro del reino Plantae, en los Filos (Chlorophya y Charophyta.)
ALGA DEL GÉNERO. (Chara)
Las algas verdes son el grupo más estrechamente relacionado con las plantas terrestres, y aunque se conocen algunas especies marinas, la mayoría son de agua dulce. En general, son organismos unicelulares, pero también se presentan algunas especies pluricelulares, y pueden vivir tanto ligadas al fondo de los cuerpos de agua como en suspensión, componiendo el fitoplancton. En la Sierra de Zapalinamé se conocen al menos tres especies de algas verdes, dos pertenecientes al filo Charophyta y una al filo Chlorophyta, sabemos de su presencia gracias al trabajo Estado actual de la población de la Sardina de Arteaga Gila modesta GARMAN, 1881, El Chorro, Arteaga, Coahuila, tesis de maestría, realizada por Lourdes Barajas Martínez.
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Helechos y Afines
Este grupo está conformado por plantas vasculares que no producen semillas, conocidas como criptógamas vasculares. En la Sierra de Zapalinamé se han registrado seis familias, 14 géneros y 40 especies, de las cuales 35 corresponden a helechos, tres a flores de peña y dos a colas de caballo. Aunque las flores de peña Familia Selaginellaceae son características de regiones tropicales, en esta área se han identificado tres especies: Selaginella pilifera, S. peruviana y S. lepidophylla.
FLOR DE PEÑA. (Selaginella lepidophylla).
COLA DE CABALLO. (Equisetum laevigatum)
Por otro lado, las colas de caballo pertenecen al género Equisetum, presente en el área protegida, con dos representantes: Equisetum laevigatum y E. hyemale , que habitan en zonas con alta humedad, especialmente en ojos de agua permanentes.
Especies clave: una riqueza vegeral dentro de la Sierra
Gimnospermas
Las gimnospermas son plantas vasculares leñosas productoras de semillas. Su nombre proviene de las raíces griegas “gimno”, desnudo, y “sperma”, semilla; el piñonero blanco Pinus pinceana y un registro por confirmar de pino enano del Potosí Pinus culminicola, catalogados como en peligro de extinción, y el guayamé blanco u oyamel Abies vejarii, considerado amenazado; así como el hayarín Pseudotsuga menziesii, el pino piñonero texano Pinus remota y un registro por confirmar de cedro blanco Hesperocyparis lusitanica clasificados como sujetos a protección especial.
En la Sierra de Zapalinamé se han registrado tres familias, seis géneros y 20
especies de este grupo, que incluye una especie de hayarín, una de guayamé,
un de cedro, dos de efedras, cuatro de juníperos y ocho de pinos nativos.
Entre estas, destacan aquellas enlistadas con categoría de riesgo según la
Norma Oficial Mexicana 059-SEMARNAT-2010: el piñonero blanco Pinus
pinceana y un registro por confirmar de pino enano del Potosí Pinus culminicola
catalogados como en peligro de extinción, y el guayamé blanco u oyamel Abies
vejarii, considerado amenazado; así como el hayarín Pseudotsuga menziesii, el
pino piñonero texano Pinus remota y un registro por confirmar de cedro blanco
Hesperocyparis lusitanica clasificados como sujetos a protección especial.
Hayarín. (Abies vejarii)
Liiopsida Monocotiledóneas
Las plantas vasculares que producen flores y cuyas semillas tienen un solo cotiledón comprenden un total de 219 especies, distribuidas en 14 familias y 92 géneros. De estas, cuatro están catalogadas en alguna categoría de riesgo según la NOM-059-SEMARNAT 2010, dos como amenazadas y dos más en protección especial.
En este grupo, se encuentran plantas tan pequeñas como los pastos, robustas como los agaves o tan grandes como las palmas o yucas; también es posible encontrar en él a la única especie nativa de la familia de las palmeras: la palma o palmito Brahea dulcis, la cual habita en los acantilados escarpados de los cañones, especialmente en el Cañón de San Lorenzo.
MAGUEY CHINO (Ageve montana)
PALMITO. (Brahea dulcis)
Angiospermas
El término angiospermas proviene de dos palabras griegas: angíon “vaso o ánfora” y sperma “semilla”; así, este término compuesto significa semillas envasadas, haciendo referencia a que sus semillas están encerradas dentro de un fruto. En el área protegida contamos con 928 especies, repartidas en 105 familias y 477 géneros; de ellas, 14 especies están consideradas bajo alguna categoría de riesgo, de acuerdo con la NOM-059-SEMARNAT 2010. Este tipo de plantas están divididas a su vez, en dos grandes grupos, la clase Liliopsida o monocotiledóneas y la clase Magnoliopsida o dicotiledóneas
TEJOCOTE SILVESTRE. (Crataegus baroussana)
Magnoliopsida
Este grupo es el más abundante de las plantas vasculares, caracterizándose por tener semillas con dos cotiledones. En el área protegida se registran 897 especies, distribuidas en 93 familias y 421 géneros. De estas, 11 están catalogadas en alguna categoría de riesgo según la NOM-059-SEMARNAT-2010, una en peligro de extinción, dos amenazadas y ocho en protección especial.
Entre las diversas familias que componen este grupo, destacan la
Asteacerae margaritas y parientes con 216 especies, la Fabaceae
leguminosas con 75 y las Cactaceae cactáceas con 50
especies.
El olmo enano o gape Ostrya virginiana es una especie
ampliamente distribuida en el este de los Estados Unidos, su
presencia en el sur no es tan común. En la Sierra de Zapalinamé
cuenta con un pequeño bosque localizado dentro del Cañón de
los Pericos, que no supera las 30 hectáreas
OLMO ENANO O GAPE. (Ostrya)