Fauna:
Conoce los animales que habitan
en nuestro ecosistema
La Sierra de Zapalinamé cuenta con un registro de 2,136 especies documentadas por guardaparques, científicos y estudiantes colaboradores, de las cuales 1,027 corresponden a la fauna.
Peces
Ubicada en los límites de la Sierra Madre Oriental y el Desierto Chihuahuense, la disponibilidad de
cuerpos de agua superficial permanentes en la sierra es escasa. Sin embargo, gracias a las observaciones
de los guardaparques y a registros históricos del Dr. Salvador Contreras Balderas, se ha elaborado un
listado de 12 especies de peces. Lamentablemente, solo tres de estas son nativas, y de ellas, dos están en
peligro de extinción de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana 059-SEMARNAT-2010.
En el último estudio realizado en 2008 por el Dr. Contreras en el paraje Los Chorros, en el municipio de
Arteaga, únicamente se encontró la Carpita de saltillo (Gila modesta). Por lo tanto, la urgencia de proteger
esta especie se ha vuelto aún más crítica, debido a las múltiples amenazas que ponen en riesgo su
supervivencia, convirtiéndola en la más vulnerable de esta área natural protegida.
CARPITA DE SALTILLO (Gila modesta)
CARPITA DE SALTILLO (Gila modesta)
Cada especie es un tesoro en riesgo
Anfibios
A pesar de la aridez de gran parte del terreno de esta sierra, los guardaparques, con la ayuda de científicos como David Lazcano Villarreal y Javier Banda Leal; lograron conformar un listado de 5 especies de anfibios, donde una es salamandra, una un sapo y tres son ranas. De las cinco especies de anfibios, 2 se encuentran sujetas a protección especial de acuerdo con la NOM-059 SEMARNAT 2010. Destaca por su rareza y por ser la única especie de salamandra registrada para el área, Chiropterotriton priscus, mejor conocida como salamandra pie plano primitiva, la cual, aunque está ampliamente distribuida en la Sierra Madre Oriental, en Zapalinamé fue registrada hasta el 2004, cuando un grupo de espeleólogos encabezados por Mauricio Pérez-Gómez, al examinar un cadáver de víbora en la cueva de la Marimba, encuentran a esta pequeña salamandra alimentándose de él.
Sapo montícola de espuela. (Spea multiplicata)
Reptiles
La Sierra de Zapalinamé, con sus laderas secas y escarpadas, es un hábitat propicio para los reptiles. Con un total de 44 especies registradas, de las cuales 20 son lagartijas, 23 son serpientes y una tortuga, esta última probablemente liberada fuera de su área de distribución natural.
LAGARTIGA ESPINOSA ADORNADA. (Sceloporus ornatus)
LAGARTIJA CAIMÁN PIGMEA. (Gerrhonotus parvus)
Entre las lagartijas, destaca la Lagartija caimán de la Sierra Plegada (Gerrhonotus parvus), que se creía endémica de Nuevo León hasta que fue observada en el año 2015 en el Cañón de San Lorenzo y posteriormente en el paraje Los Chorros, lo que amplió considerablemente su rango de distribución.
CASCABEL DE COLA NEGRA. (Crotalus molossus)
CASCABEL DE MANCHAS GEMELAS. (Crotalus pricei)
Refugio vital para la conservación de aves
Aves
La Reserva Natural Estatal Sierra de Zapalinamé se distingue por su alta riqueza de especies de aves,
siendo clasificada por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
(CONABIO) como un AICA (Área de Importancia para la Conservación de las Aves) en la categoría
G-1, debido a la presencia de especies amenazadas o en peligro a nivel global.
En la Sierra se han registrado 277 especies de aves, lo que representa el 65 % del total reportado para
el estado de Coahuila. De estas, 30 se encuentran enlistadas en alguna categoría de riesgo según la
NOM-059-SEMARNAT-2010: cuatro en peligro de extinción, ocho amenazadas y 18 bajo protección
especial.
Adicionalmente, el monitoreo constante de sus poblaciones ha permitido determinar la relevancia de
esta área natural protegida como refugio para especies en riesgo, siendo crucial para la reproducción
de aves residentes y migratorias durante la primavera y el verano, así como para la alimentación y el
descanso de aves migratorias en otoño e invierno.
CHARA PECHO GRIS. (Aphelocoma wollweberi)
El programa de recuperación de especies del área protegida comenzó con la reintroducción del guajolote silvestre (Meleagris gallopavo).
Antes de este esfuerzo, los últimos registros de su presencia en la
sierra se encontraron en el Archivo Municipal, como parte del
documento “Plantas y Animales del Distrito de Saltillo publicado el
15 de diciembre de 1888”, donde se señalaba su escasa presencia
en la región.
En 2008 se logró gestionar la liberación de 19 ejemplares en el
Cañón de Sierra Hermosa; cuatro años después, se liberaron 25
individuos en el Cañón de las Norias, y en diciembre de 2015 se
liberaron 16 más. Hoy en día, el canto de estos majestuosos
animales se escucha con mayor frecuencia en la sierra, lo que
indica que el guajolote silvestre ha regresado a Zapalinamé. Sin
embargo, es responsabilidad de todos asegurar su conservación.
GUAJOLOTE SILVESTRE. (Meleagris gallopavo)
Desafíos y protección de especies en Zapalinamé
Mamíferos
Es uno de los grupos más difíciles de estudiar, debido a que son sumamente escurridizos y cautelosos;
aunado a que algunos de sus integrantes tienen hábitos nocturnos o su rango de movilidad es muy
amplio.
En la actualidad, se cuenta con el registro de 81 especies de mamíferos, siendo los murciélagos Orden
Chiroptera el grupo con mayor diversidad, con 28 especies. Además, seis especies se encuentran en
alguna categoría de riesgo según la NOM-059-SEMARNAT-2010: dos en peligro de extinción y cuatro
amenazadas.
Entre ellas destaca el animal silvestre más grande de la Sierra de Zapalinamé: el oso negro (Ursus
americanus). Aunque cada vez es más común observar esta especie en la sierra —e incluso ha sido
reportada en los últimos años en colonias ubicadas en los límites urbanos de Saltillo y Monterrey—,
continúa catalogada como en peligro de extinción. Para prevenir conflictos entre osos y personas, es
fundamental realizar una correcta disposición de los residuos domésticos, especialmente los orgánicos,
ya que estos resultan altamente atractivos para la especie.
LINCE ROJO. (Linx rufus)
OSO NEGRO. (Ursus americanus)
Invertebrados
Los invertebrados constituyen el grupo faunístico menos estudiado dentro del área protegida, a pesar de ser el más abundante y diverso. Actualmente, se cuenta con un listado de cinco especies de anfibios, que incluyen insectos, milpiés, arácnidos y otros invertebrados. Entre estos, los insectos son los más representativos, con 697 especies registradas, seguidos por los arácnidos, con 40.
Uno de los invertebrados más sorprendentes en la Sierra de Zapalinamé pertenece al género Hydra. Estos pequeños organismos, relacionados con las medusas, miden solo unos pocos milímetros, pero son depredadores excepcionales.
Capturan pequeñas presas con sus tentáculos cargados de células urticantes. Además, poseen un asombroso poder de regeneración, se reproducen tanto asexual como sexualmente, y son hermafroditas. En el área protegida, estos invertebrados fueron registrados por Omar Germán Silva Escalera, como parte de su trabajo de tesis titulado Caracterización del Hábitat de la Sardina de Arteaga, Gila modesta (Garman, 1881), Arroyo El Chorro, Arteaga, Coahuila.
GÉNERO HIDRA
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Protozoarios
Los protozoos, a pesar de su nombre, no son ni plantas ni animales, y
tampoco pertenecen al reino de los hongos. Este grupo, conocido como
hongos mucilaginosos, incluye organismos como las amebas y otros parásitos que causan
enfermedades, como la Giardia.
En la Sierra de Zapalinamé se conocen al menos tres especies de protozoos.
Todas han sido identificadas como parte de un grupo informal conocido
como i(hongos mucilaginosos), aunque en realidad pertenecen al reino
protista y no están relacionados con los hongos verdaderos. Estos organismos
se alimentan de materia vegetal en descomposición y desempeñan un papel
crucial en el reciclaje de nutrientes.
PROTOZOARIOS. (Mucilago sp.)